Desde Luxemburgo hicimos una visita a esta hermosa ciudad de Alemania. Tréveris (en alemán Trier) es una ciudad de poco más de 100 mil habitantes y a poco menos de una hora en tren de Luxemburgo capital pero realmente está a unos 9 km de Luxemburgo, 35 km de Francia y 50 km de Bélgica, es una de las dos ciudades más antiguas del país junto con Augsburgo.
Para llegar es muy fácil; en la estación central de Luxemburgo puedes comprar el tickets sin anticipación cuestan 3.25€ cada trayecto y dura poco menos de una hora. Puedes comprar ambos tickets y no tienes que tener una hora de regreso fija.
Hay que bajarse en la estación TRIER HBF y de regreso es importante que te fijes en la parte delante de tu vagón, en el que diga LUXEMBOURG y subir a ese. Algunas veces vienen dos trenes juntos con distinto destino y se dividen en algún punto antes de llegar a Luxemburgo.
Trier fue una colonia romana desde el siglo I y y se convirtió en una de las capitales de la Tetrarquía a finales del siglo III, cuando fue conocida como la «segunda Roma». El número y calidad de los monumentos supervivientes son un testimonio sobresaliente de la civilización romana. Actualmente se protegen nueve lugares dentro del conjunto:
– El anfiteatro fue construido en el siglo I cerca de las Termas Imperiales, insertado en parte en la montaña. Construido alrededor del año 100, fue mejorado y ricamente decorado durante los siglos siguientes. Escenario de luchas de gladiadores y de competiciones de animales.
– El puente romano (Römerbrücke en alemán) es un puente sobre el río Mosela, es el puente más antiguo de Alemania. Sus pilastras de piedra datan del siglo II.
– Las termas imperiales construidas a inicios del siglo IV, durante el reinado de Constantino I el Grande, eran el tercer mayor complejo de termas del mundo romano. Las ruinas de las paredes y cimentaciones todavía muestran el diseño original. Los muros del caldarium (sala con piscina de agua caliente) son las mejor preservadas.
– Las termas de Bárbara,un gran complejo de termas romanas.
– La Columna de Igel, monumento funerario romano del siglo iii, ubicado en Igel, a 9 km al oeste de Tréveris.
– La basílica de Constantino (Aula Palatina) su origen era una galería cubierta romana, y guarda la más extensa sala que haya llegado a los tiempos modernos desde la Antigüedad clásica. El espacio interior del edificio mide 67 m de largo, 27,5 m de ancho y 30 metros de altura. Presenta un gran ábside semicircular, que albergaba el trono del emperador romano.
– La catedral de San Pedro es considerada la iglesia más antigua de Alemania. La actual catedral incorpora los restos de una antigua iglesia del siglo IV. El edificio es notable por su extremadamente larga vida que abarca períodos diferentes, cada uno de los cuales aportó algún elemento a su diseño. Sus dimensiones, 112,5 por 41 metros, hacen de ella la estructura eclesiástica más grande de Tréveris. Cuenta con una valiosa reliquia: la Santa Túnica, exhibida por última vez en 2012.






– La iglesia de Nuestra Señora, fue construida entre 1235 y 1260. Es uno de los primeros ejemplos de arquitectura gótica alemana. Su planta está basada en la cruz griega, y la torre encima de la cúpula acentúa la intersección de las naves. La portada oeste está ricamente decorada con ornamentos entallados y símbolos iconográficos. En su interior se conservan magníficas reliquias, entre ellas los frescos del siglo XV pintados en doce columnas, que simbolizan a los apóstoles.
– La Porta Nigra es una puerta erigida en la época romana y es el monumento emblemático de la ciudad. Esta puerta monumental fue construida hacia el año 180 como puerta de entrada septentrional de la ciudad de Augusta Treverorum al país del Trévires. Su nombre procede del color oscuro de la piedra, debida a la pátina de los años.

En nuestra visita de estos nueve conjuntos disfrutamos de la Porta Nigra monumento emblemático de la ciudad, la Catedral de San Pedro y la Iglesia de Nuestra Señora en Tréveris ambas declarados Patrimonio de la Humanidad en 1986.
Además de recorrer la ciudad visitamos la casa museo de Marx, Trier es su ciudad natal. Fíjate en los semáforos de la esquina, son muy graciosos.



Luego del recorrido de la ciudad nos quedamos en la Plaza del Mercado disfrutando como los locales del vino de la región.
Regresamos cerca de las 8pm, el cruce de fronteras y descubrir esta hermosa ciudad es una alternativa en tu escapada a Luxemburgo que no deberías dejar de hacer.
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