¿Sabes por qué a la Estación de Chamberí se le conoce como la Estación Fantasma?

Muchas de las estaciones de los metro del mundo tienen grandes encantos, mayormente las estaciones más antiguas. En el caso de Madrid, algunas tienen un encanto particular. Desde letreros, nombres, cementerios, ruinas, muchas son las historias pero la Estación de Chamberí conocido como el Andén Cero o la Estación Fantasma tiene un encanto particular. ¡Quédate ya te cuento!

Un poco de su historia

La red de Metro de Madrid (España) fue inaugurada el 17 de octubre de 1919 por el rey Alfonso XIII. Al principio casi nadie creía en el proyecto; era considerado demasiado prematuro. Siendo el Banco de Vizcaya quien diera la primera aportación de unos cuatro millones de pesetas siendo insuficiente para el proyecto pues faltaban otros cuatro millones que nadie estaba dispuesto a dar pues no creían en el proyecto. Entonces el Rey aportó un millón, demostrando así su confianza en el proyecto y otorgando credibilidad a la empresa y confianza a los inversores.

El arquitecto de la compañía, Antonio Palacios, fue el encargado de llevar a cabo el proyecto y de diseñar las estaciones, accesos, y edificios de la compañía.

El 17 de octubre de 1919 Alfonso XIII inauguró la primera línea del Metro, que cubría una distancia de tres kilómetros y medio, entre Cuatro Caminos y la Puerta del Sol, con seis estaciones intermedias: Ríos Rosas, Martínez Campos (Glorieta de Iglesia), Chamberí, Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal) y Red de San Luis (Gran Vía).

El costo de cada tramo costaba entre 10 y 25 céntimos de pesetas, hasta el 1950 que establecen una tarifa unificada como la que se conoce hoy.

Aunque no nos percatemos en el día a día, el Metro de Madrid va en sentido contrario a otros metros del mundo, y no tiene otro significado más que cuando se fue a construir no sabían que sentido darle y usaron el mismo que los carruajes en tierra, estos iban por la izquierda y así mismo lo hicieron abajo.

Se tomó como referencia para el funcionamiento y demás al Metro de París y del metro de Londres se tomó solamente la infografía.

Desde que inició el metro; la electricidad va por encima, siendo moderno para la época pues los otros metros la electricidad iba por una tercera línea.

La publicidad en el Metro fue y es el mejor escaparate de cualquier ciudad, asegurando la afluencia de todo tipo de público. En la época no fue diferente; los anuncios de las décadas de los 20 se se hacían con azulejos pintados en los que aparecían las marcas y sus mensajes publicitarios. Es increíble como se conservan prácticamente tal y como fueron creados en la época. Algunos de los más llamativos eran la Perfumería Gal, Cementos Portland y Cafés La Estrella.

La entrada a la estación sigue siendo tan estrecha como hace cien años, el suelo, los carteles informativos la decoración sólo ha cambiado la entrada actual, pues la original, quedó cerrada y cubierta por el asfalto de la plaza, actualmente es donde exponen un documental sobre la historia del Metro de Madrid.

Curiosidades

  • Durante la guerra civil española  (1936-1939) el Metro permaneció abierto, y sirvió como refugio durante los bombardeos. Durante los combates, los vagones transportaban tanto ataúdes con cadáveres hacia los cementerios situados al este o armas. A su vez, la pequeña línea Goya–Diego de León fue cerrada y utilizada como arsenal. El 10 de enero de 1938 tuvo allí lugar una fuerte explosión que produjo un número de víctimas desconocido.
  • El trabajo en la estación siempre fue desempeñado por mujeres que como requisito indispensable tenían que ser mujeres solteras, pues al casarse recibían una “excedencia” para cuidar a su familia. No fue hasta 1978 fue que pudieron acceder todas las mujeres. Entre ambas fechas y debido a reclamos y manifestaciones, las mujeres que no trabajaban de cara al público, si se casaban y sus esposos les autorizaban podían seguir trabajando.

Entonces, ¿por qué se la llama la estación fantasma?

En 1966 se tapiaron los accesos al exterior, se apagaron las luces y los trenes dejaron de parar. Enseguida se comenzó a destruir y la gente comenzó a colarse para dormir, beber o lo que fuese. Se colaban cuando pasaba el último tren y salían antes que pasara el primer metro pero siempre había algún rezagado y los viajeros veían movimientos cuando pasaba la ruta o siluetas. En aquel año las personas sabían que antes era una parada de metro pero con el paso del tiempo fue olvidándose y surgió la idea de una estación fantasma en el Metro de Madrid.

En 2006 se lanzó un proyecto de rehabilitación con la idea de volverla a abrir al público en esta ocasión como museo de Metro de Madrid, llegando finalmente a ponerse en funcionamiento en el 2008.

¿Cómo reservar las entradas para la Estación Fantasma?

La entrada y la visita guiada es gratuita y puedes reservarla en la página web de los Museos del Metro. Es recomendable reservar con antelación, sobre todo si quieres una fecha especifica pues no son muchas las entradas por horas. Las visitas se realizan cada media hora y suelen pasar unas 30 personas, pasando primero las personas que tienen entradas y luego los que estén haciendo la fila.

Como norma general, los pases de visita para cada mes se habilitarán durante la última semana del mes en curso. Hay visitas solo los fines de semana: del viernes por la tarde al domingo por la mañana

Ubicación: Plaza de Chamberí

Metro: Alonso Martínez (líneas 4, 5 y 10), Bilbao (líneas 1 y 4), Iglesia (línea 1).

La visita es todo un lujo además de ser gratuita te podrás tele-transportar a una estación de metro tal y como era hace cien años atrás. No te contaré el motivo de su cierre, te tocará reservar y hacer la visita.

Madrid tiene mucho para ofrecer, tanto en escapadas, tanto si vienes por primera vez como si vives aquí. No dudes en preguntar y lo que necesites estoy a un clic.


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